Vértigo: Qué es, por qué aparece y cómo aliviarlo

El vértigo es esa sensación de que todo da vueltas, como si estuvieras en una noria sin haberla subido. No es lo mismo que mareo leve; es más intenso y suele aparecer de repente. Si alguna vez has sentido que el suelo se mueve bajo tus pies, sabes lo incómodo que puede ser.

Causas más comunes

En la mayoría de los casos el vértigo proviene del oído interno. Dentro de ese pequeño laberinto están los conductos semicirculares, que controlan el equilibrio. Cuando el líquido que los recubre se desplaza de forma anormal, el cerebro recibe señales confusas y piensa que te estás moviendo.

Las causas habituales incluyen:

  • Vértigo posicional benigno (VPB): aparece al mover la cabeza, por ejemplo al acostarse o al girar en la cama.
  • Neuritis vestibular: inflamación del nervio que lleva la información del oído al cerebro.
  • Menière: exceso de líquido en el oído que genera episodios de vértigo, tinnitus y pérdida auditiva.
  • Problemas de circulación: presión arterial baja o flujos sanguíneos reducidos pueden desencadenar mareos fuertes.
  • Medicamentos: algunos fármacos, sobre todo los que afectan al sistema nervioso central, pueden producir vértigo como efecto secundario.

Si el vértigo aparece después de una lesión en la cabeza, también puede ser señal de una conmoción cerebral o de una fractura temporal. En esos casos, lo mejor es acudir al médico de inmediato.

Qué puedes hacer para sentirte mejor

Antes de buscar ayuda profesional, hay varias cosas que puedes intentar en casa para reducir la intensidad del episodio:

  • Maniobra de Epley: si sospechas que tienes VPB, esta serie de movimientos de la cabeza ayuda a reubicar el líquido descolocado. Busca un video corto que te explique cada paso y hazlo lentamente.
  • Descansar en un lugar tranquilo: si el vértigo aparece de repente, siéntate o recuéstate en una silla con la espalda apoyada y evita mirar objetos en movimiento.
  • Hidratación: la deshidratación reduce el volumen sanguíneo y puede empeorar los síntomas. Bebe agua o una bebida con electrolitos.
  • Evitar cambios bruscos de postura: levántate despacio de la cama o del sofá, y mantén la cabeza erguida unos segundos antes de caminar.
  • Controlar la respiración: inhalar y exhalar profundamente ayuda a reducir la ansiedad que suele acompañar al vértigo.

Si los episodios son frecuentes, duran más de unos minutos o vienen acompañados de pérdida auditiva, visión borrosa o dolor de cabeza intenso, es hora de consultar a un otorrinolaringólogo o a un neurólogo. Un examen completo puede incluir pruebas de audición, estudios de equilibrio y, en algunos casos, resonancia magnética.

En cuanto al tratamiento, los médicos pueden recetar medicinas como betahistina o antihistamínicos para reducir la sensación de giro. En casos de Menière, una dieta baja en sal y diuréticos pueden ayudar a controlar el exceso de líquido.

Recuerda que cada persona es diferente. Lo que funciona para un amigo con VPB puede no ser útil para ti si tu vértigo tiene otra causa. Mantén un registro de cuándo aparecen los episodios, qué estabas haciendo y cuánto duran; esa información será clave para que el especialista te dé la solución más adecuada.

En resumen, el vértigo es molesto pero, en la mayoría de los casos, tiene una explicación tratable. Conociendo las causas más comunes y aplicando algunos trucos simples, puedes reducir su impacto y volver a sentirte estable mucho antes de lo que imaginas.

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